Chaves

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"Andar y contar es mi oficio"

lunes, 27 de marzo de 2017

El Fuego de la Memoria


El cerebro guarda cientos de historias, sabores, olores, sonidos… que de repente nos sorprenden y trasladan a otro momento. El olfato es el sentido más evocador porque tiene conexión directa con el almacén de la memoria.
 
    MUY pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago con las migas del bollo tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba (…)”. … Sin noción de lo que lo causaba. Un placer sin consciencia, despertado por la memoria de un sabor, de un olor que lo trasladó súbita e inesperadamente a los veranos de su infancia.
 Este es solo un ejemplo de los muchos que encontramos en la obra de Marcel Proust En busca del tiempo perdido. Sabores y olores que despiertan sensaciones seguidas de emociones, recuerdos, sentimientos y afectos. ¿Dónde estaban aquellos recuerdos si jamás habían revivido hasta aquel instante?
 Proust no era un científico sino un escritor con una sensibilidad extraordinaria, un pintor de sensaciones que supo adivinar cómo funcionaba la mente antes de que la biotecnología, la neurociencia e intelectos privilegiados como el suyo pudieran demostrar que así, efectivamente, parece ser como trabaja.
¡Y ahora te toca a ti! En este nuevo proyecto de Creatividad literaria te proponemos que redactes un breve relato en el que un elemento sensorial sea el desencadentante de un recuerdo, que sirva como materia para tu narración. Es decir, debes pensar en algún momento en el que un olor, un color, el tacto, el sabor, un sonido, esté presente. Se trata de acudir a un recuerdo que relaciones con un sentido e inventar una situación en el presente que de paso a esa situación.
El microrrelato que figura en esta entrada pertenece a Antonio J. Álvarez, `profesor de Lengua Castellana y Literatura y primer premio de "Sendero del Agua" 2016