Chaves

Chaves
"Andar y contar es mi oficio"

viernes, 20 de mayo de 2016

HISTORIAS MÍNIMAS 2016

 

“EN LA VENTANA” (ÁLVARO SALGADO VEGA. 2ºA)
Siempre había sido un hombre apasionado.
Tocar el piano, leer o escribir siempre me han producido cierta sensación de deleite. Y también me gustaba observar, verlo todo a través de mi querida ventana.
Veía a las personas caminar, discutir, llorar, reír. Pero había una que siempre me gustaba mirar. Cómo me gustaba observarle, tanto, que siempre que pasaba  por mi ventana estaba yo ahí para verle, no faltaba ni una vez.
Esa persona era un chico joven, alto, de ojos castaños y cabello similar. Cuanto lo admiraba, no sé decir por qué, pues no lo conocía, simplemente me gustaba. Quizás fuese porque, desde mi ventana, le vi crecer. Le quise como a nadie en el mundo.
Una vez tuve la oportunidad de conocerle, y entonces me formuló una pregunta que destruyó todo lo que sentía por él:
¿Quién de los dos es real, tú o yo?

 
FRANCISCO JAVIER GONZÁLEZ (1º BTO A): Microgobierno
Érase una vez, en un país sin gobierno, se alzaron 4 líderes que exclamaron: "¡Paro para todos y todo para nosotros!"
ALEJANDRO RIZO (1º BTO A): Encuentros fugaces
1. Aquella efusividad lo llenaba todo. Las mesas relucían a la luz del mediodía, el reflejo del sol se colaba a contraluz por las ventanas, y el vaivén de las motas de polvo suspendidas en el aire parecía ralentizar el tiempo. A lo lejos quedaba el bullicio de la gente, las risas de desconocidos, la mirada nerviosa del camarero y el estallido repentino de los vasos al caer.
Sí, allí estaba ella. Apoyada en la barra con una caja de Marlboro medio vacía. Tan elegante como el humo que emanaba de su cigarro, desvaneciéndose lentamente entre sus dedos. No sabría decir cuánto tiempo estuve allí sentado, embriagado por tanta belleza...Al parecer, pasó más de una hora, más de dos quizás, lo suficiente para que ella olvidara el bolso y yo mis penas con la promesa de volvérmela a encontrar.
 
2. Veía mi reflejo en los cristales del metro cuando el tren se paró en el andén. Aquel no era el mío, pero qué cerca estuvo de serlo. Si me hubiese sostenido la mirada unos segundos más, no me habría perdonado nunca conocer únicamente el brillo de su lejana mirada.

RESTO DE RELATOS SELECCIONADOS: ¡ENHORABUENA A TODOS!


El reflejo (Rosa Gómez. 4ºE)
Cuando miras durante mucho tiempo tu cara en un espejo, te acaba pareciendo una tontería. La belleza, el atractivo y las facciones desaparecen, dando paso a un montón de formas extrañas y desordenadas, colocadas al azar sobre una superficie blanda y pálida de carne. Nada te hace especial, nada define cómo eres en realidad. Nunca vuelves a pensar como antes y tu yo anterior desaparece para siempre. Y entonces te preguntas: ¿quién soy? ¿Qué soy? ¿Qué es lo que me diferencia de los demás? Y en ese momento, todo tu mundo se vuelve del revés, causando una gran confusión en tu cabeza y alterando tu mente, llevándote a cuestionarte tus propios principios, ideas, opiniones y sueños.
Un día especial (Daniel González Acosta. 1ºB)
Y por fin llegó un día muy esperado por mí… bueno, más bien por mis familiares, yo solo quería mis regalos y, sobre todo, mi ansiado móvil. Para conseguirlo tuve que vestirme con un absurdo disfraz de marinero, aguantar los tirones de mofletes de mi tía y tomarme una especie de papel redondo que no sabía a nada.
 
Los delincuentes (Óscar Borrallo, 3ºB)
Cuando los delincuentes decidieron pasar a la acción lo hicieron con tal sutileza que sus maniobras pasaron casi desapercibidas. El botín fue depositado en lugares que se encontraba a salvo de cualquier intromisión. Su labor en beneficio de la comunidad seguía siendo de lo más normal, hasta que, uno a uno, fueron desfilando por las puertas del juzgado ante el asombro de sus propios compañeros de partido.
MICRORRELATOS JAVIER CAVERO (3ºB)
El paso del tiempo
Después de arreglarse y maquillarse, observó su reflejo en el espejo con la extraña sensación de que le faltaba algo y, pensó que tal vez se debiera a su aspecto, a su maquillaje, a la luz de la habitación, a su forma de vestir o, quizás, solo quizás, le sobraba algo,..., porque ochenta años siempre pasan factura.

Las adversidades de la vida
Hacía tiempo que me encontraba encerrado sin nadie al que ver o con el que hablar. Todo estaba oscuro. A medida que pasaba el tiempo me iba agobiando más. Parecía que las paredes me asfixiaban cada vez más, acercándose hacia mí. No podía hacer nada. Necesitaba moverme; salir. Me pareció ver un agujero en la pared. Metí la cabeza e hice todo lo que pude. Después de un arduo trayecto vislumbré al final del túnel una luz, entonces, saqué la cabeza y…
Doctor, ¿es un niño o una niña? -preguntó la madre del recién nacido.
Era un niño -dijo el doctor- Ha nacido muerto.
Lo siento mucho.

 

PUNTUALIDAD (Emilio Barbosa Parra. 3ºB)
Mauricio llegaba tarde al trabajo otra vez. El día anterior su jefe le había amenazado con despedirle si volvía a ocurrir. Podría parecer que su jefe era un tirano, sino fuera porque Mauricio llevaba trabajando allí dos semanas y todos los días había llegado tarde.
Salió escopeteado hasta su coche. Conduciendo por la ciudad como en un rally, llegó a la empresa después que todos los radares por los que pasaba explotaran y de que casi atropellara a un peatón. Angustiado salió del coche y corrió hacia la oficina. El corazón le latía con fuerza y le faltaba el aire, pero siguió adelante. Subió las escaleras como un rayo y se sentó en su silla sin observar nada más. Sólo entonces miró a su alrededor para comprobar que únicamente estaban la limpiadora y él. Tras ella el reloj marcaba las 8 en punto del último domingo del mes.

Incógnita (NO APARECE EL NOMBRE DEL AUTOR)
Después de un día duro lleno de trabajos, deberes y escribir un buen microrrelato, me dirijo al cuarto de baño, cojo la toalla y mi pijama y, al ducharme, me pregunto. ¿es suficiente con el jabón que cae al suelo de la bañera o me tengo que agachar para lavarme los pies?

El ganador (Javier Negrete Granados. 1ºB)
Y no solo consiguió saber cómo ganar fácilmente, sino también cómo perder amigos de la misma manera.

Diferencias (Clara Nieto Castro. 3ºA)
-¿Me estás escuchando?
-Sí
-Mentira. Sólo me oyes …
-¿Cuál es la diferencia?
 

Infierno (Daniel Jiménez. 2ºA)
Parado, mire a mi alrededor, lo único que se podía vislumbrar eran luces apagadas y rostros de almas que de vez en cuando gritaban de terror. Todo era un horno y las olas de calor vibraban con un sonido tan insoportable que hacía que doliera la cabeza. Todas las almas dispersas chocaban unas con otras y alguna que otra vez se escuchaban llantos de sufrimiento y desesperación, hasta que mi amigo vino con las entradas de la atracción.

Paradojas (Patrica Morgaz. 2ºG)
Cuanto más corría, más lento iba.
Y cuanto más soñaba, menos sueños cumplía.
Al fin pude abrir mis ojos ¡menuda pesadilla¡

Su gran amigo (Claudia Millán. 3ºB)
Esta es la historia de Raúl y Felipe, dos amigos de toda la vida. De pequeños se conocieron en el parque y desde entonces todo lo hacían juntos, jugaban a diario, cada fin de semana dormían juntos creando mundos imaginarios que solo ellos conocían. Con el paso de los años nunca se habían separado, compartían piso y solo se necesitaban el uno al otro para ser felices.
Un día, en el trabajo de Raúl organizaron una fiesta. Raúl estaba ansioso por ir y poder presentarles a todos a su gran amigo Felipe. Cuando llegaron empezó con las presentaciones y todos se empezaron a reír, pues pensaban que era una broma. Raúl no entendía qué pasaba hasta que comprendió la horrible verdad, Felipe había muerto hacía unas semanas en un accidente de coche y su espíritu era el que había estado a su lado desde entonces.
 


Amor imposible (Lucía Nieto Castro. 1ºB)
Y la princesa seguía cantando sin saber que su príncipe era sordo.

Relatividad (Andrea Gomez. 2ºF)
Al salir de clase me sorprendió la tormenta; eso me hizo pensar en la medida de las cosas: un vaso de agua calma mi sed y este chaparrón arruina mi tarde.

El estuche (Adrián Martínez. 2ºF)
Me introducen bolígrafos, lápices, gomas y muchas más cosas… os lo digo ante de que alguien me cierre la boc...

Certeza (Jesús Ruiz Porras. 2ºC)
Mi amigo y yo, matamos a todos  “los arrasadores”. Uno de los muertos llevaba la capa real lo que significaba que el jefe debía de estar muy cerca. Tras la victoria regresamos a la nave. No  había rastro de nadie, fuimos a la sala principal y vimos que todos los otros guardianes y humanos estaban muertos, amontonados uno encima de otro creando una pila.

Nos separamos para buscar el causante de la matanza. Mi radar me indicaba que solo mi amigo y yo éramos los únicos vivos, aún así sabía que me observaban. De repente oí a mi compañero gritar.

Fui hacia el lugar, pero no encontré nada. Revisé mi radar y solo estaba yo, que habría sucedido. Seguí buscando por toda la nave y no había nadie. Pero sé que no estaba solo.


Microrrelatos de Pablo Martín (4ºA)


You'll never walk alone
-Buenas noches, que descanses bien. Le dijeron sus hijos.
Enseguida se levantó del sofá, preparó los bocadillos de los niños para el colegio, lavó los platos, recogió y ordenó la cocina, puso los garbanzos a remojo, escribió la lista de la compra y, por último -antes de acostarse-, disfrutó, preparando la ropa del día siguiente, la magnífica plancha que le habían regalado por el Día del Padre.

El silencio que inunda nuestras cabezas
Se encontró con la razón y ésta le dijo: ¿Eh tú, acaso crees que no te escucho?
Dulce nombre (Pablo Javier Hernández García. 2º ESO G)

Era un lujo estar allí esperando a que salieran los primeros, estaba todo lleno de personas, todos con los móviles o haciéndose fotos con los amigos y los padres. De pronto todo el mundo empezó a gritar, los jugadores salieron al césped del Ramón Sánchez Pizjuán.

Un buen comienzo (Javier Tenor. 2ºC)

“Pero el criminal murió”. Este pensaba Jeff que sería un buen comienzo para su novela policiaca. Jeff Thompson es un policía de investigaciones, pero últimamente no hay nada que investigar. Es jueves por la tarde y ya está viendo la televisión.

De pronto, suena el teléfono y Thompson lo coge. Es el comisario Ceys, que le dice que algo ha pasado en comisaría. No hay tiempo para explicarle la llamada a su mujer, así que sale de casa corriendo y se monta rápidamente en su coche. Va directo a comisaría.

Cuando algún policía de su comisaría le repite la frase que el comisario dijo, es que algo muy malo ha ocurrido. En la comisaría se oyen gritos de desesperación.

El criminal más peligroso del lugar ha matado a muchos policías. Lo malo es que el ladrón se ha suicidado. Ahora sabe que esto es un buen comienzo.